Comunidades del Pastaza y Corrientes aprueban Plan de Consulta y aseguran influencia en el contrato petrolero del Lote 192

PUINAMUDT, 25/05/2015.- Desde las primeras reuniones con Perupetro, en febrero 2013, las comunidades y federaciones indígenas de las cuencas del Pastaza y Corrientes, en Loreto, exigieron garantías para sus vidas y territorios antes de hablar de nuevas operaciones petroleras en el Lote 1AB. El asunto era enfrentar y reparar 40 años de contaminación petrolera y crisis socioambiental, para recién discutir nuevas operaciones por 30 años más.
Para empezar, las organizaciones indígenas FEDIQUEP y FECONACO (de las cuencas del Pastaza y Corrientes respectivamente) junto con ACODECOSPAT del río Marañón y FECONAT de la cuenca del Tigre, exigieron un mínimo de condiciones para inicia un diálogo en torno a la nueva actividad: Que les atiendan por los males generados, en función a que se respeten sus derechos fundamentales y la vida misma.

Apu Carlos Sandi, presidente de FECONACO.

Apu Carlos Sandi, presidente de FECONACO.


Contando desde ese febrero de 2013 (pero las exigencias de las federaciones iniciaron en 2011) el Estado demoró dos años, tan lentos como indolentes, en investigar la crisis en la zona, preparar respuestas y asumir algunos compromisos, los cuales se establecieron en marzo de 2015, en un acta con altas autoridades del Estado.
Frente al inminente y cercano fin del contrato del Lote 1AB, hoy Lote 192, y luego de una primera etapa de compromisos asumidos en acta, el Estado ha buscado retomar el diálogo para la Consulta Previa. Las comunidades y federaciones accedieron, pero bajo nuevas condiciones: Hoy hablan de influir en el contrato petrolero, el cual tiene rango de ley. Así lo aclaran en un a reciente carta remitida a la Ministra de Energía y Minas.
Los apus no hablan por hablar
En la última reunión preparatoria de consulta previa del 19 al 23 de mayo en Iquitos, estuvieron reunidos en el auditorio del IIAP los quechuas del Pastaza (FEDIQUEP) y achuares del Corrientes (FECONACO). Acompañó además ACODECOSPAT, del Marañón. En el auditorio los indígenas hablaron un mismo mensaje pero en diferentes lenguas: si vas a quedarte en mi casa 30 años más, mínimamente queremos beneficios, queremos influir en el contrato.
Carlos Vives, representante de Perupetro.

Carlos Vives, representante de Perupetro.


Frente a las primeras negativas de las autoridades públicas como Perupetro o el Ministerio de Energía y Minas, ante la vista del Viceministerio de Interculturalidad, los indígenas replicaron. “Nuestros ancestros han sufrido maltrato del mismo Estado y seguimos con el mismo trato, si es así, ¿para qué estamos siendo consultados?” dijo Edilberto Ruíz, apu de la comunidad Nuevo Nazareth, en el Corrientes.
“Nos están consultando el destino de nuestros hijos, el destino de nuestro pueblo”, señaló David Chino, vicepresidente de FEDIQUEP, de la comunidad Alianza Cristiana en el Pastaza.
Luego el apu Abel Nango, achuar de la comunidad José Olaya, dijo: “Si en [el] contrato no está incorporado la demanda de los pueblos indígenas ¿Cómo va a ser obligatorio [nuestro pedido] para que [la] empresa [lo] cumpla? Si no es así entonces estamos hablando por hablar”.
Toma la palabra David Chino, de FEDIQUEP.

Toma la palabra David Chino, de FEDIQUEP.


E insistían desde diferentes flancos: “¿En qué documento pondrán las demandas de los pueblos? ¿Se podrá cambiar el contrato o no?”, dijo el presidente de FECONACO, Carlos Sandi.
Una comunidad achuar del Pastaza, Titiyacu, también se pronunció como base de FEDIQUEP. El apu Daniel Tahua habló sobre la realidad de su zona y la preocupación de su pueblo. “Sabemos que estamos contaminados, [que hay] cementerios enterrados de metales y (aun así) aumentan hoy (la nueva) licitación”. Y advierte: “no permitiremos nueva empresa sin hacer buena limpieza, no queremos mientras no se remedie todo”.
En castellano, en achuar o en quechua, los indígenas exigían una respuesta frente a su propuesta de influir en clausulas específicas del contrato petrolero. El Viceministerio de Interculturalidad afirmaba que “el acta de consulta es suficiente [para garantizar acuerdos vinculantes]”, señalaba además que había que tener confianza en el Estado.
Pero entre los apus ese argumento del Vicemincu era insuficiente. Es muy simple, “dudamos del Estado porque [incluso] siendo firmante el Estado del Convenio 169 de rango constitucional no lo cumple”, detalló el presidente de FECONACO.
Acuerdos, primeras valoraciones
La reunión tomó casi cinco días de trabajo. Al final se firmó un acta donde se establecen algunos acuerdos, como el Plan de Consulta, entro otros de igual importancia que detallamos:
Madre indígena de FEDIQUEP.

Madre indígena de FEDIQUEP.


La participación en la Consulta Previa como pueblo indígena (en los anteriores procesos de consulta en hidrocarburo, se ha consultado solamente a las comunidades ubicadas en el ámbito del lote petrolero).
Las exigencias de FEDIQUEP y FECONACO han logrado que por primera vez se realicen reuniones autónomas por pueblo (en cada cuenca) y además entre pueblos. Es decir, quechuas del Pastaza y achuares del Corrientes han asegurado sus espacios propios y de unidad, articuladamente.
Por otra parte, se acreditó en el acta del 22 de mayo: “los acuerdos producto del proceso de consulta previa son de carácter obligatorio, comprometiéndose a respetar los acuerdos que se arriben en la Consulta Previa, incluso los que impliquen la modificación al contrato”.

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Asimismo, cabe precisar que la cláusula 13.9 del contrato modelo de concesión del lote 192 indica: “El Contratista se obliga a respetar los acuerdos entre el Estado y los pueblos indígenas como resultado del proceso de consulta previa llevado a cabo antes de la emisión del Decreto Supremo que aprueba la suscripción del Contrato de Licencia”. Para la parte indígena esto no bastaría, sino que se apuesta a la inclusión de nuevas cláusulas.
También, las comunidades y organizaciones indígenas aseguraron la veeduría de instituciones como la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la Defensoría del Pueblo y el Sistema de Naciones Unidas.
Finalmente, FEDIQUEP y FECONACO lograron establecer una Mesa de Trabajo técnica y legal para revisar las propuestas existentes referidas al contrato. De esta manera, las organizaciones indígenas apuestan por llegar a consensos reales en la etapa final de diálogo y preveer así entrampamientos o situaciones de conflicto entorno a las propuestas de fondo como asegurar su derecho a beneficiarse de la actividad.
Aún hay asuntos sin precisar, sin respuesta. Las entidades públicas aún no se pronuncian sobre el pedido expreso de las comunidades de participar de los beneficios de la empresa en el nuevo Lote 192, tampoco se han pronunciado sobre pedidos de salvaguarda de territorios que los indígenas consideren intangibles, entre otros.